lunes, 21 de septiembre de 2020

 

LAS VACUNAS Y EL SISTEMA INMUNOLÓGICO

¿Alguna vez habrás asistido a una campaña de vacunación? ¿Recuerdas alguna de tus vacunas?

Tanto en el Perú como en el mundo se realizan campañas de vacunación para proteger a todas y todos de diferentes enfermedades producidas por virus o bacterias.

 ¿Saben por qué las vacunas nos protegen? ¿Cuál es el efecto de las vacunas en nuestro organismo?



¿CÓMO ESTÁN CONFORMADAS LAS VACUNAS Y QUÉ EFECTOS TIENEN EN NUESTRO ORGANISMO?

VEAMOS UN POCO DE HISTORIA DEL ORIGEN DE LA VACUNA

En el año 1776, Edward Jenner observó que muchas personas se están enfermando de viruela. Fue en ese año que se dio cuenta que la gente que se enfermó de viruela adquirido del ganado vacuno (vacas, toros, bueyes) no se volvían a enfermar. Entonces analizó mucho más esta observación y creo una vacuna contra la viruela.

 


¿Sabes de dónde proviene el nombre vacuna?



En el año 1885, Louis Pasteur descubrió una vacuna contra la rabia utilizando micro organismo debilitados el cual lo inoculó a un niño de 9 años que tenía rabia el cual se curó.

 A finales del 1890 se crearon vacunas de micro organismos muertos para combatir otras enfermedades como el tifus, el cólera y la peste. Luego, se crearon vacunas a partir de la inmovilización de las sustancias peligrosas que tienen los micro organismos para curar el tétano y la difteria.


LAS VACUNAS

Las vacunas son sustancias que se preparan en un laboratorio a partir de micro organismos los cuales se administran o aplican a cada persona para que su cuerpo esté preparado cuando los micro organismos que provocan la enfermedad ingresen al cuerpo.



¿Cómo trabaja el sistema inmune?

Cuando el sistema inmune detecta un patógeno produce los anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad que nos amenaza. 



Una vez ganada la batalla hace un registro de la manera que  combatir este patógeno por si algún día pretenda regresar; pero, nos podemos ver en apuros si no reconoce el patógeno que nos amenaza inclusive una vez que logre identificarlo nosotros pudimos ya haber sufrido daños irreversibles.


Nuestro sistema inmune tiene una gran habilidad de adaptación para combatir ciertos patógenos, pero para lograr esto, requiere conocerlos. El problema es que hay virus y bacterias muy peligrosas agresivas y fuertes que probablemente al entrar en contacto con ellas nos mate o nos cause un daño más severo, pero afortunadamente tenemos una solución muy elegante, las vacunas. Estas vacunas le enseñan al cuerpo como defenderse cuando virus o bacterias lo invaden. Estas son muy efectivas para prevenir enfermedades mortales, incluso han eliminado y controlado epidemias como el polio, el rosa virus, sarampión, hepatitis B, hepatitis A, virus de papiloma humano, tétanos, paperas, rubeola, influenza y muchas más.



Muchas de estas enfermedades nos pueden llevar a discapacidades de por vida, pero gracias a las vacunas muchas de estas ahora son infrecuentes.


¿Qué son y cómo funcionan las vacunas?

Las vacunas contienen un agente que se asemeja al micro organismo que se causa la enfermedad ya sea de forma debilitada o muerta, en algunos casos productos o derivados del micro organismo como toxinas o proteínas de su superficie. Esto sólo es una cantidad moderada y segura suficiente para que el agente estimule al sistema inmunológico para reconocerlo  como una amenaza, de esta manera lo destruye y guarda un registro de cómo lo hizo.   



El método más habitual para administrar las vacunas es por inyección. Como resultado de esto uno no podrá enfermarse o no será tan severa la enfermedad. Algunas vacunas pueden causar efectos secundarios leves y temporales como fiebre, dolor o una protuberancia debajo de la piel en donde se administra la vacuna, pero fuera de eso son seguras y salvarán vidas como ha estado haciendo desde que se crearon.




EL SISTEMA INMUNOLÓGICO

Alrededor encontramos muchas baterías y virus que nos pueden hacer daño, el cuerpo al entrar en contacto con ellos se activa nuestro sistema inmunológico, que está formado por células, tejidos y órganos, que trabajan en equipo para proteger el cuerpo

Como parte de estas células están los tenemos  los llamados leucocitos o glóbulos blancos y son los encargados de combatir a los micro organismos. 

(Glóbulos blancos)


Ellos pueden ser fagocitos, quienes  son los que se comen a los micro organismos y los linfocitos, quienes son los que ayudan al cuerpo a identificar y recordar al micro organismo que produce la enfermedad.



 

Una vez que los linfocitos reconoce hábilmente a ese micro organismo, llama al fagocito para que lo destruya.



A pesar que existen muchas vacunas para combatir a aquellos micro organismo que nos hacen daño, hay algunas enfermedades producidas que no tienen vacunas; por ejemplo, no hay vacuna para el resfriado común los cuales se presentan de manera gradual o progresivo y suelen propagarse por el contacto cotidiano.

El refriado común es causado por una gran variedad de virus que atacan nuestro cuerpo; por ello,  no hay una vacuna precisa que pueda atacar a los virus. De esta forma sólo nos protegemos por nuestros sistema inmunológico. 



LA GRIPE

A la gripe también se le conoce como la influenza, es una infección viral común que puede ser mortal.

La gripe afecta a los pulmones, la nariz y la garganta. Los niños pequeños, los adultos de edad avanzada, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas o un sistema inmunológico débil corren mayor riesgo.

Los síntomas incluyen fiebre, escalofríos, dolores musculares, tos, congestión, secreción nasal, dolor de cabeza y fatiga.

La gripe se trata principalmente con descanso y líquidos para que el cuerpo pueda combatir la infección por sí solo. Los analgésicos antiinflamatorios de venta libre pueden ayudar con los síntomas. Una vacuna anual puede prevenir la gripe y limitar sus complicaciones.

 




EL RESFRIADO COMÚN



A diferencia de la gripe, el resfrío común puede ser ocasionado por diferentes tipos de virus. La afección suele ser inofensiva y los síntomas generalmente desaparecen en el transcurso de dos semanas.

 Los síntomas incluyen secreción nasal, estornudos y congestión. La fiebre elevada o los síntomas graves son motivos suficientes para consultar a un médico, especialmente si se trata de niños.

 La mayoría de las personas se recuperan por sí solas en dos semanas. Los productos de venta libre y los remedios caseros pueden ayudar a controlar los síntomas.

 Se transmite fácilmente por vía aérea (tos o estornudos),  por contacto con superficies contaminadas (mantas o picaportes), por saliva (besos o bebidas compartidas) o por contacto directo con la piel (apretón de manos o abrazos)



Por lo general, no requiere atención médica, se puede realizar un autodiagnóstico que no requieren análisis de laboratorio o estudios de diagnóstico por imágenes. Los refriados agudos se curan en cuestión de días o semanas

 

Por lo general las personas pueden sufrir:

dolor muscular y corporal, escalofríos, fatiga, fiebre o malestar

tos con flema,

congestión, congestión nasal,

estornudos,

enrojecimiento,

goteo pos nasal o pérdida del olfato

 La mayoría de las personas se recuperan por sí solas en dos semanas. Los productos de venta libre y los remedios caseros pueden ayudar a controlar los síntomas.

 

 

LOS CORONAVIRUS



Son una gran familia de virus donde se encuentra el refriado común. Hoy en día escuchamos por todas partes la enfermedad COVID-19 que es producida por un virus. Este es un micro organismo que está generando  mucho daño en las personas; por eso se está buscado una vacuna para que todos y todas puedan protegerse y fortalecer el sistema inmunológico ante este virus.

Aquí podemos observar un virus de Coronavirus. Constituido por una extensa familia de virus que causan enfermedades tanto como en personas como en animales

En los humanos causan infecciones respiratorias que van desde resfriado común hasta enfermedades muy graves como el síndrome respiratorio de oriente medio (MERS) y el síndrome respiratorio  agudo severo (SARS).

 


Últimamente muchos científicos y científicas  del mundo están estudiando una mutación del Coronavirus que causa el COVID-19.

 

¿Qué es el COVID-19?



El COVID‑19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto este nuevo virus como la enfermedad que provoca eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019. Actualmente el COVID‑19 es una pandemia que afecta a muchos países de todo el mundo.

 

 ¿Cómo se transmite?

Una persona puede contraer el COVID‑19 por contacto con otra que esté infectada por el virus.

Se transmite de persona a persona a través de gotitas que expulsa una persona enferma al hablar, toser o estornudar.

Las gotitas pueden ser inhaladas por las personas que están cerca al enfermo y también quedarse en cualquier tipo de superficie (pasamanos, mesas, lapiceros, entre otros) y ser tocadas por las manos.

El virus ingresa a nuestro organismo cuando nos tocamos los ojos, la nariz y la boca con las manos sin lavar.

 


¿Cómo me protejo del COVID-19?

Mantén un metro de distancia con los demás.

Usa correctamente la mascarilla.

Lávate las manos frecuentemente, con agua y jabón, mínimo 20 segundos.

Cúbrete la nariz y boca con el antebrazo o pañuelo desechable, al estornudar o toser.

Evita tocarte las manos, los ojos, la nariz y la boca, con las manos sin lavar.

Evita el contacto directo con personas con problemas respiratorios.

Evita saludar de mano o beso en la mejilla.

Mantén limpio las superficies de tu casa, oficina o negocio (manija de puertas, pasamanos, mesa, pisos, juguetes, entre otros) pasando un trapo con desinfectante (por ejemplo, lejía).

Bota a la basura los pañuelos desechables, mascarillas y guantes que haya utilizado.

Usa protector facial en lugares concurridos y en el transporte público.

 

   

Grupos más vulnerables para el COVID-19

Son aquellas que por su condición de salud están en mayor riesgo de hacer complicaciones graves en su salud y hasta la muerte, si son contagiados de COVID-19.

En este grupo están consideradas las personas que presentan:

Hipertensión arterial.

Diabetes.

Enfermedades cardiovasculares.

Obesidad.

Enfermedades respiratorias crónicas

Insuficiencia renal crónica.

Cáncer.

Enfermedades o tratamientos inmunosupresores.

Adultos mayores de 60 años.

 


 

Signos de alarma para el COVID-19



Sensación de falta de aire o dificultad para respirar

Fiebre mayor a 38º persistente por más de dos días

Dolor de pecho

Coloración azul de los labios (cianosis)

Si presentas alguno de estos signos o síntomas, acude al Centro de Salud más cercano a tu domicilio o llama a la Línea gratuita 113.

Si sospechas que tienes COVID-19 puedes acudir a los puntos COVID cercanos a tu domicilio

 

Actualmente vienen realizando investigaciones en todo el mundo para encontrar una vacuna para el COVID-19. Se vienen realizando pruebas para validar la efectividad dela misma.















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